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Recordando Lisboa (Yanki)

 

Luis Mariano (Yanki)

Con el Yanki fue un reencuentro después de mucho tiempo. Se acercó el año pasado, primero a mirar de lejos y, como tantos otros, no pudo aguantar para entrar a la cancha. Faltó el estilete definidor, pero ya llegará. Un placer para todos los que compartimos nuestros años dorados, que se haya sumado a la gira mágica. No pudimos hacerla a los 25, pero si a los 50.

A la vuelta del viaje, en un intercambio de mensajes, me dijo que los días en Portugal fueron un baño de “Centralismo”, le robo el sustantivo, porque estoy totalmente de acuerdo.

 

Estas fueron las palabras del Yanki recordando Lisboa:

Cuando me contaron que se habían juntado para jugar, pensé… Están Locos….Cuando me invitaron a jugar , una vez que fui a verlos (Y volví a ver a algunos amigos después de tantos años)… Pense que Ni Loco jugaba….
Pero ver la azul y blanca de nuevo….. fue muy fuerte…. Como si no hubiera pasado el tiempo….
Ya haber ido a jugar contra Rústicos la primera vez me pareció de locos….. Volver a entrar a una cancha con tantos amigos! Volver a hacer las mismas cagadas que hacíamos de jovenes….! Eso fue fantástico….
Cuando me contaron de Lisboa , ahí si que dije están en pedo… Y obvio, ni loco…..!
Pero……hoy meses después…. solo puedo pensar Que bueno haber ido!!!! Qué bueno haber tenido la chance de volver a compartir esas cosas que tanto nos hicieron disfrutar de jovenes….
Parecía que el tiempo no había pasado…. Volvi a compartir el deporte de toda una vida … y con amigos con los que compartimos muchas tardes de deporte y muchas cosas más….
La verdad es que el tiempo si pasa, pero hay cosas que perduran y se rescatan en segundos… en minutos….
CENTRAL es una de ellas…. y Lisboa fue un broche fantástico para tantos años compartidos con tantos bajo la celeste y blanca.
Seguro lo recordaremos por los años…. y será Croacia o no o será otra ciudad pero … LISBOA 2017 quedará para siempre en el recuerdo. Una gran locura y un gran recuerdo.
Gracias a todos los que me alentaron a ir … a viajar…. a divertirnos….
Haber vuelto a ser “el Yanki” de nuevo en Central perdurará para siempre en mi recuerdo!
Abrazo,

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Recordando Lisboa (Pablo)

 

Pablo
Sexta entrega de las lembrancas portuguesas.
Con Pablo, nos conocemos hace poco tiempo, pero es de los que está siempre, y no sólo cuando de diversión se trata. Va el frente, adentro y afuera de la cancha.
Nota del editor: el autor corrigió su texto 30 veces por lo menos.
Va la versión que por el momento es la definitiva.

 

Esto dijo nuestro embajador al regreso del viaje:  
Muchísimas gracias a TODOS por TODO
Bueno, la verdad es que este texto podría quedarse en el título, pero voy a dar algunas precisiones.
Muchas gracias al Capitán Woody y a sus “17 Locos”, que con su decidida determinación hicieron posible lo imposible: que ellos y que tantos otros pudiésemos volver a jugar en Central, con Central, para Central (en mi caso, había dejado de hacerlo en el ’86 por circunstancias personales, y siempre en mis fantasías épico–deportivas con el rugby seguí vistiendo esa camiseta, la única).
Muchas gracias a todos los que se sumaron luego, porque a esta altura ya sabemos bien, a nivel teórico–práctico, que un equipo de veteranos no debería presentarse a un encuentro con menos de 20 o 25 jugadores. Pero gracias también porque ese quorum no es solo numérico: no me abandona la sensación de que tanto los refundadores como los que fueron apareciendo estaban, en general, entre los mejores tipos del Club (excepción hecha del que suscribe, claro) y entre los que más amaban estos colores. Al respecto y en especial, muchas gracias a todos mis antiguos entrenadores, por lo que me enseñaron y por lo que me inculcaron; y, a seis de ellos (Fabi, Wally, PP Peñalva, el Pesca, Arturo y Fede Castro D.) aún más especialmente, por haberme hecho el honor -ahora, con los Classics- de que entráramos a la cancha formando parte de un mismo plantel.
Muchas gracias a los camaradas que se interesaron en saber -con mucha generosidad, delicadeza y cariño-si precisaba algo para llevar a cabo el viaje.
Y muchas gracias también a Karina, que me tuvo más paciencia que de costumbre, a lo largo de los meses de preparación y horas de trabajo extra previos a realizarlo.
Y muchas gracias a Santi Degesi, que consiguió un alojamiento de súper lujo en Sevilla, que me hizo conocer gente de ahí con la que me sentí como en casa y que resultó ser un gran compañero de ruta, con un estilo muy apto para convivir con detallistas como el que suscribe.
Y mi agradecimiento no es solo, ni sobre todo, por los días fantásticos e inolvidables en Lisboa (en realidad, a esta altura, con 4 o 5 giras encima, y tantas noches de Sede y fútbol y tenis y entrenamientos y asados y discusiones y abrazos y entierros y abrazos y cumpleaños y gestos y bromas y enojos y más abrazos, sé que con la inmensa mayoría de los integrantes del plantel la pasaría increíblemente en cualquier lado): si no existieran los Classics, si no hubiéramos hecho este viaje, quizás hubiera seguido buscando, indefinidamente, un improbable momento ideal para regresar por primera vez a Barcelona, la ciudad en que nací y de la que llegué a Buenos Aires a los 4 meses de edad, y que -como dicen los jóvenes- “me rompió la cabeza” en este reencuentro que se demoró 48 años. (Un agradecimiento particular aquí para Julito Allende, que me recibió muy sorpresivamente en “El Prat”, sabiendo que arribaba en la tarde de mi cumpleaños, y que fue un inigualable promotor y compañero de los festejos que se extendieron hasta altas horas de la madrugada).
Muchas gracias también entonces a mis padres, por haberme engendrado y tenido en una ciudad tan elegante, tan antigua y modernamente hermosa, de tan buen gusto y tan creativa, tan amada y tan amable.
Y muchas gracias, por sobre todo, a Dios –“fuente de toda razón y justicia”, como dice nuestra Carta Magna, que es nuestra Ley Suprema e indiscutible…-, cuya Providencia gobierna cada detalle y cada mínimo suceso del Universo, y a Quien le debo, por lo tanto, todo lo antedicho.
Y, por último, ¡gracias también a ti, oh admirable lector, por tu paciencia!: te suplico que no culpes a otro sino a mí de lo extenso y minucioso de este agradecimiento: ocurre que -aunque no es posible- no quería olvidarme de nada ni de nadie, quizás porque tengo rasgos obsesivos y cierta tendencia al Barroco.
¡Vamos Central, carajo!
Pablo C.G.

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Recordando Lisboa (Martín)

 

 

Martín

Aquí entrego el parecer del amigo de todos. Uno de los que se subió a último momento a la gira europea y fue una alegría enorme que estuviera con nosotros.

Esto escribió Martín:
Permitime resumir esta gira mágica en varios calificativos, pero contenidos en una sola palabra (Sublime), que siempre la cito y me emociona, pero esta vez en formato de crucigrama. Gracias muchas Paco!! Eternamente agradecido a todos uds, los que estuvieron y los que no también!! Abrazo de chancho,…. y muy fraternal!! Tincho chán Emina
                     e  S pecial
                    oc U rrente
                    no B le
                  exa L tado
            sensac I onal
                   co M plácido
             agrad E cido

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Recordando Lisboa (Leonardo)

 

Leonardo
Cuarta entrega. La voz de la conciencia. El tipo que (casi) siempre tiene la palabra justa. El único de todos nosotros al que esta locura logró hacer cambiar de parecer.
Es mi Amigo y fue compañero de la segunda línea durante muchos años. Nuestro matrimonio se disolvió en buenos términos porque uno de los dos se cansó de los gordos.
Este fue el parecer de Leo a la vuelta de Europa:
Había una vez un Club de Rugby…
 Que estaba situado en la localidad de Florencio Varela, viviendo casi todos sus jugadores en la Ciudad de Buenos Aires…
 Que si bien tuvo vínculos con el Colegio Nacional de Buenos Aires, luego ni siquiera le fue facilitado el Campo de Deportes del Colegio para entrenar…
 Que dejó de presentar equipos de su Plantel Superior en el campeonato de la URBA / UAR a mediados del año 1992…
 Que sus jugadores fueron disgregándose, tanto los que habían participado en sus equipos juveniles como en su Plantel Superior. Algunos se fueron a otros equipos, otros abandonaron la práctica deportiva…
 Que incluso fueron espaciándose las convocatorias a Asambleas, quedando su faz institucional también un poquito relegada…
 Algunos se fueron a vivir lejos. Diferentes profesiones, trabajos, obligaciones…
 Hubo una larga Edad Media, un peregrinar por el vacío… Dispersión …
Sin embargo, había una pequeña llama que anidaba en algún lugar recóndito… Algo los unía, alguna pasión o enseñanza de juventud todavía yacía en los espíritus aletargados… Un mínimo común denominador…
Algunos subgrupos se frecuentaban con asiduidad…
Algunos conservaron la práctica semanal de un deporte…
Y de pronto, se despertó el ¿gigante? dormido, apareció la primera idea loca, juntar gente para ir a jugar un torneo de veteranos en Ushuaia… “Los 17 orates…” (Queda mejor, más poético y cansa menos que la reiteración del término “los 17 locos…”).
Después siguieron surgiendo otros trastornados encuentros, algunos más gastronómicos que deportivos, y ciertos partidos amistosos de vez en cuando…
Alguien se golpeó la cabeza fuertemente y dijo que había que buscar un lugar para juntarse. Surgió la demencial idea de “La Sede”… No va a andar…¿Quién va a ir?…
Otros lunáticos propusieron ir a un torneo internacional de veteranos en Lisboa ¿Cuántos jugadores vamos a juntar? Una utopía…
Empezaron los preparativos. Segunda quincena del mes de enero de 2017. Ir juntando voluntarios para empezar a entrenar en grupo los martes una vez por semana. No podemos ir a hacer un papelón… Somos pocos … Pero se van agregando …
También algunos hicieron planes individuales, kinesiología, dietas, etc., para llegar físicamente al mes de junio en condiciones medianamente aceptables.
Otros, fieles a sus personalidades, hicieron lo que pudieron, lo que surgió…
Se programaron partidos amistosos a razón de uno por mes. Llegaron los primeros triunfos.
Gira a Carlos Casares: Ingoal invicto en tres partidos. Se empieza a ver la luz…
¿Cuántos vamos a Lisboa? Como es usual en nosotros, a último momento se subieron al tren varios amigos / compañeros que en principio parecía que no podían ir. Respuesta: 29 jugadores y 4 acompañantes masculinos, varios lesionados. Otros se tuvieron que quedar en Buenos Aires por temas laborales, familiares o económicos. Recontraquórum…
 Hubo diferentes estímulos, objetivos y perspectivas, como corresponde a todo grupo heterogéneo. Con algunos somos casi hermanos desde hace una vida, a otros los fuimos descubriendo y conociendo hace poco. Hay también casos intermedios entre esas dos posiciones casi extremas. Pero con todos nos sentimos cómodos, más allá de las lógicas diferencias de estilos.
 Algunos tuvieron en miras fines mayoritariamente turísticos, o se daban por satisfechos con acompañar, participar y formar parte de la experiencia social grupal, que se descontaba de antemano iba a ser exitosa. Fue muy valioso el aporte de los que acompañaron sin jugar en la cancha, pero haciendo fuerza con el corazón y empujando desde afuera de la línea de cal.
 Otros disfrutaron del diseño de la indumentaria, o de la fotografía, o de Europa…
 Hay quienes combinaron turismo, familia y rugby…
 Algunos pretendían ser protagonistas en la cancha y buscaban también un resultado positivo en los partidos de rugby del torneo de veteranos, Egor Lisboa categoría “Platinum” 2017.
 Más allá de las eventuales diferencias de expectativas, pensamientos, edades, condición física o de aptitud deportiva / nivel de juego individual que pudieran existir, la actitud general en la cancha fue excelente. Fue el leiv motiv de Central Buenos Aires Classic.
 En definitiva, por una cuestión o por otra, se alinearon los planetas y todo resultó óptimo, excelente, salvo el accidente de Graciela Malatto que mucho lamentamos y le deseamos una pronta recuperación.
 La potencia del Renacimiento encarnada en una Gira de Rugby. Triunfos. Explosión. Alegría. El sólo hecho de estar al lado de alguien sin necesidad de decir nada, implicaba disfrutar el momento. Reencuentro. Como decíamos ayer…
 Nuestras mujeres saben que tenemos una amante, a la cual no vamos a dejar. Sólo la muerte conseguirá apartarnos del encuentro de amigos y deporte. Unión sólida. Perenne.
 Y lo toleran mínimamente, a veces en silencio, otras protestando fuertemente.
Estás viejo…, te van a golpear…, si te lesionás cómo vas a trabajar…., son una manga de adolescentes inmaduros… ¿No era que no jugabas más al rugby?… ¿Otra vez?…. Estas y otras muchas frases de similar predicamento, entiendo han sido frecuentes en los hogares de los que estamos casados…
Pero ahí vamos, seguimos, porque se puede cambiar o dejar casi todo, pero como dice Francella en “El Secreto de sus Ojos”, se puede abandonar todo menos la pasión…
 Y mezcla de amistad / compañerismo / épica / remembranzas de juventud / locura adentro de la cancha / todavía estamos vivos /, como dijo Fito, “¿Quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”.
 Compartir un viaje por Europa, más de 30 cincuentones, lógicamente en subgrupos, con el rugby como elemento aglutinador, de un Club que no presenta equipos oficiales hace más de 25 años, ¿Cuántos pueden hacerlo?
 Estoy convencido que, en ello, no son pocos los que nos envidian, porque no es normal ni usual. Es extraordinariamente bueno. Al fin y al cabo, único equipo argentino de veteranos en Lisboa.
 Siempre les digo a mis hijos que el éxito es superarse a sí mismos. Central Buenos Aires Classic tiene éxito. A su manera. Enhorabuena.
 Dicen que los juglares seguirán cantando las hazañas de Central en Lisboa, pues, como el Cid Campeador, ganará batallas aún después de muerto, o, tal vez, en nuestro caso, no sea tan así …
 Gran abrazo a todos. Muy contento de haber sido parte de esta epopeya. No prometo nada. No digo nada. El futuro es incierto. Pero compartido con amigos, se hace todo más llevadero…

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Recordando Lisboa (Guillermo)

 

Guillermo

Aquí va la tercera entrega de los recuerdos lusitanos. Hoy es el turno de Guillermo.

Esto escribió al regreso del viaje el culpable de que varios de nosotros hayamos jugado en Central Buenos Aires:

A la gente de Central Bs As: no es fácil describir con palabras cuando lo que se trata es puro sentimiento. Parece una paradoja, pero para un médico como yo, tanguero viejo, hoy se ha vuelto una necesidad. Necesidad de expresar palabras sentidas, fuertes, como orgullo, satisfacción, amor por la camiseta y los amigos, necesidad imperiosa de estar y no fallarles a quienes por haber compartido una parte de la propia historia se han vuelto entrañables.
Imposible no conmoverse ante las lagrimas de Papelito, las palabras de Woody, la entrega de Orueta y del Chango, la templanza de Paco, el liderazgo de Leo… Esta primera gira internacional a Lisboa nos llegó en el momento justo, tanto como viejos deportistas,  como formando parte de un grupo hermanado por el amor a la camiseta de Central Buenos Aires.
Gracias, amigos míos, por permitirme ser parte de semejante experiencia. Nunca la olvidaré.
William Golden

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Recordando Lisboa (Fabián)

Fabián

Seguimos con los recuerdos de Lisboa, hoy van las líneas de Fabián y su otro yo maradoniano. Ambos hicieron reír a varias delegaciones.
Ya sin la peluca, esto dijo a la vuelta:
“De esta aventura han participado todos, los que fueron, los que se quedaron, los mandaron mensajes y los que no los mandaron, los que jugaron y los que no jugaron, los que roncan y los que roncan más fuerte, los tira pedos y los que se cagan mal, pero mal.
Todos hemos disfrutado acá y allá, nos hemos sentido jóvenes nuevamente, con un espíritu Centralista más vivo que nunca, y eso se hace entre todos. Es injusto hacer nombres pues somos todos, del primero al último, quien viajó y quién no.
VAMOS CENTRAL CARAJO!!!!”

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Recordando Lisboa (Arturo)

Lisboa - Rugby Fest-142

Arturo

Cuando volvimos de Lisboa, les pedí a los que tuvieran ganas, que escribieran una líneas sobre los días vividos en el European Golden Oldies, y poder guardarlas de recuerdo en el blog.

Comienzo por mi compadre Arturo, quien al volver del viaje escribió:

Lo que me fué pasando: Antes de la gira mi cabeza me decía que era una locura, pensaba que íbamos a ser pocos jugadores, con escaso entrenamiento, etc. Una vez que me encontré con Leo Mainero en Ezeiza para partir, todo eso se fue disipando. Al encontrarnos con Pepe Peñalva para pasar un par de días en la playa y al confirmar todos los que se habían prendido a la gira, me dí cuenta que teníamos por delante unos días maravillosos.
Y así fue. Todo fantástico. Somos un grupo genial. Tenemos todo. Y cuando digo todo me refiero a AMISTAD. Es raro porque a muchos casi no los conozco pero los siento amigos. Me resulta gracioso como tratamos de pendejos a los de 45 años y de jovatos a los que apenas nos llevan unos años y en la cancha son unas fieras.
En fin, dentro de 2 años cuando crea que ir a Croacia será una locura, por favor muéstrenme las fotos de Lisboa para no dudar en viajar. Aunque me duela todo para volver al trabajo.
Gracias a todos!!!!

 

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Prince of Wales

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Gira a Chile

Dia 2

Nos despertamos temprano y fuimos a desayunar. Amaneció muy frío y otra vez con mucho smog en Santiago. La gente de Old Gold, nos esperaba al mediodía, así que de a poco, cada uno se preparó para bajar a la hora fijada. Nos acomodamos en diferentes camionetas y nos dirigimos al club.

La ciudad de Santiago siguió sorprendiendo, por lo menos los barrios que atravesamos para llegar a la cancha. Uno más lindo que el otro. El club Prince of Wales, es un reducto inglés dentro de la ciudad. Fundado por el propio príncipe de Gales en 1925, con el objetivo de agrupar a la comunidad británica en Santiago de Chile. El edificio principal es de otra época, parecido al Jockey Club de San Isidro, está en perfectas condiciones y nos recibieron de la mejor manera.

El partido

Una vez más, a esto dijimos que veníamos. Nos cambiamos temprano y fuimos a movernos a la cancha. El sol comenzó a ganarle la pelea al smog, lo que dejó ver un marco espectacular. Cancha de rugby, al lado una de golf y atrás a modo de telón, la cordillera de los Andes nevada.

Todos vestidos con las camisetas nuevas. Palabras de Horacio antes de entrar a la cancha, hablando de la familia.  La emoción de los que jugaban por primera vez y la de todos por haber podido lograr la primera gira fuera del país. Jugaron con nosotros además, Carlos y Patricio, dos amigos chilenos del Stade Francais.

Se pactaron 4 tiempos de 15 minutos y fueron parejos los dos primeros, en donde terminamos empatados dos tríes por lado. Un try de Mario que cumplió con su cuota y el otro mío. En el tercer tiempo se nos acabó la nafta o ellos terminaron con el respeto, lo cierto es que los dos últimos tiempos nos ganaron ampliamente. El partido terminó 8 a 2.  Estuvieron cerca de marcar el Colo Alejandro y Carlos el amigo chileno, pero los frenaron casi sobre la línea. No jugamos bien, muchos errores de manejo con la pelota y también en la marca. Por suerte nadie salió lastimado.

Dentro de esa hora de partido, tendrá cada uno su imagen para guardar. La mía, una vez más, compartir el partido, el juego y la previa con los amigos de siempre. Cientos de historias cruzadas entre nosotros. Un placer además, ver en la cancha juntos a Javier con su hermano Mariano y su primo Jorge. La familia Vilela, Frías, Mississian completa.

Luego del partido, nos esperaba un tercer tiempo descomunal, con salmón a la parrilla y mariscos. Todo acompañado con buen vino chileno. Al final del mismo, discursos de rigor y entrega de premios. La música a cargo como siempre de Gustavo y los cantos, por supuesto, de los sospechosos de siempre con algún chileno infiltrado.

El día terminó en el bar El Barril en donde se vivió la previa de la final de fútbol de la Copa América, los chilenos cantaron vivando a la “roja” y nosotros a la Selección. Todos con alegría y sin faltar el respeto.

Volvimos a dormir alegres, cansados y golpeados.

Agradecimiento especial a toda la gente de Old Gold, se portaron como grandes anfitriones, nos abrieron la puertas de su casa y nos trataron como a grandes amigos, dentro y fuera de la cancha.

Hasta la próxima.

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San Antonio de Areco

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25 de Mayo CCBA Classic, un día patrio.

Arriba: Gustavo Clement, Pablo De La Fuente, Diego Martínez, Pablo Cortés Gamas, Mario La Rosa, Alejandro Pedrosa, Fabián Cohen.

Abajo: Santiago Hayes, Wenceslao Tomada, Sebastián Urresti, Alejandro Grieben Saubidet, Juan Bermúdez, Roberto Dayan, Gastón Malusardi.

Miércoles 25 de Mayo, aniversario de la Revolución de 1810, feriado. Esta vez la invitación fue para jugar mezclados con los muchachos de la Vaca Mercenaria contra los anfitriones del Areco Rugby Club.
Invitación ideal para nosotros, un mes antes de la primera gira internacional del próximo mes de junio.
Amaneció soleado y sin tanto frío, lindo día para jugar al rugby. Juntamos 14 ex Centralistas y amigos. Los debutantes esta vez fueron Wenceslao, Pablo y Gastón. El Colo y Diego también, ya que si bien nos acompañan hace un tiempo, aún no habían entrado a la cancha.

Antes de empezar el encuentro nos juntamos en el centro del campo y allí el capitán de Areco, nos agradeció por haber aceptado la invitación y propuso cantar el himno nacional en el día de la Patria, algo que no es habitual. Fue raro y sorprendente.

El partido en sí, fue desordenado y con muchos cambios. La gente de Areco impuso el ritmo físico y los tries. Nosostros el entusiasmo, las pérdidas de posesión y los chistes del Topa antes de cada scrum.

Recién en el último tiempo pudimos jugar todos juntos y ahí llegó el try del honor de  Wenceslao, luego de una buena jugada con Urraca.

El tercer tiempo fue un gran asado de campo, con dos corderos a la cruz de los cuales no quedaron ni las costillas

Gracias a todos los que participaron y viajaron en un día feriado, a Santiago por las fotos, a la gente de la Vaca Mercenaria por dejarnos compartir equipo y por supuesto a los muchachos de Areco que nos atendieron como corresponde dentro y fuera de la cancha.

Hasta la próxima

 

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Recuerdos de Leicester City

Leicester City Football
Ahora que está en boca de todos porque el Leicester City Football Club, salió por primera vez campeón de fútbol de la Premier League en sus más de 100 años de historia, se me vino a la mente aquella noche de fútbol en un parque de la hermosa ciudad del condado de Leicestershire.
No sé si fue cierta, fue producto de mi imaginación o tal vez alguna copa de más agiganta el borroso recuerdo.
Habíamos arribado a Leicester  por la mañana en tren, provenientes de Londres y el motivo de la visita era ver a Los Pumas en el tercer partido del Mundial de Rugby 2015, la sede de dicho partido, fue justamente el estadio de los Foxes.
Leicester es una de la ciudades mas antiguas de Inglaterra y su historia se remonta a más de 2000 años.
Es una ciudad pequeña, amable, tranquila y llena de etnias que arribaron al Reino Unido en los últimos años.
Vimos el triunfo y la fiesta de Los Pumas, que vencieron a Tonga por 45 a 16. Luego de eso, los cholulos se sacaron fotos con los jugadores y finalmente nos fuimos a recorrer la ciudad.
Con toda la comitiva Centralista cenamos en un restaurant del Centro Cívico y como quedaba algo de cuerda, emprendimos el camino al Fun Zone. Aclaremos que respetando las costumbres del lugar, a las 21:30 ya habíamos terminado de cenar.
Al llegar al parque, algo así como los bosques de Palermo en Buenos Aires, vimos que en el famoso Fun Zone, no quedaba ni el loro. Los gentiles vigiladores del lugar, explicaron que la fiesta había terminado y nos invitaron a retirarnos.
Al  volver sobre nuestros pasos por la senda de entrada al parque vimos una cancha de futbol 5 iluminada en la que varios africanos veinteañeros se divertían pateando una pelota redonda.
Horacio los vió y tiró la idea: “desafío?” Lo miramos como si se hubiera tomado un litro de absenta, pero no, parecía cuerdo el hombre y ante nuestro espanto repitió y gritó: “vamos cagones, hagamos desafío”.
Ante la más mínima duda de nuestra gallardía y de que nos tilden de miedosos por el resto de nuestra vida, aceptamos sin muchas ganas.
Los muchachos africanos, nos miraron con desdén y luego de aceptar el desafío en inglés, mascullaron en su lengua algo indescifrable, pero estamos seguros que los subtítulos porteños deben haber sido: “a estos gorditos nos los comemos crudos”.
La indumentaria de los nativos era la adecuada para un jugador de futbol. La nuestra también era perfecta, pero para un turista cincuentón que había salido del hotel 12 horas antes. Es decir, jeans, zapatillas o borceguíes, por las dudas mucho abrigo, campera, pasaporte, celulares, tarjeta de crédito y algo de dinero en la cintura. Eso sí, todos teníamos la camiseta de Los Pumas o de Central Buenos Aires puesta.
El equipo fue formado por Horacio, y su decisión fue que quien esto escribe, vaya al arco. No me dejó salir aduciendo que mi vehemencia en el trato con los contrarios podría terminar en alguna dependencia policial.
La idea de jugar con los morochos, en un parque, de noche y a 10000 kilómetros de casa, fue suya. Podríamos haber terminado degollados en una ruta y al señor le importaba más mi supuesto juego brusco. En fin, los capitanes son así, ven el árbol y no el bosque.
La zaga, impasable, estuvo compuesta por el mismo Horacio y por Gabriel. En el medio nuestro émulo de Ortigoza, fue Tato y la delantera compuesta por Pepe y su hijo Alejo. Ahí fuimos los seis a morir.
Los africans boys, nos bailaron como lo hizo Brasil con Argentina en el mundial del 90. La pisaban, la amasaban, la tocaban, se divertían con nosotros pero pateaban muy de vez en cuando al arco. Las pocas veces que lo hicieron las atajé.
Realmente la veíamos pasar, alguna que otra vez,  por propias distracciones de ellos (les sonaba el celular), nos la prestaban un rato y pateábamos algún tiro al arco, pero el arquero también se mofaba de nosotros y atajaba acostado en el piso.
Lo cierto es que, milagrosamente, el resultado seguía 0 a 0 y como en una repetición de aquél partido de la selección de Maradona y luego de las burlas de los amigos africanos, Tato tomó la pelota en el medio campo, quebró la cintura, pasó un negrito de largo en cámara lenta, y antes de que otro se le tirara a lo pies, despachó un derechazo que viajó y se clavó en el ángulo izquierdo del arquero contrario. GOOOOL!!!! Risas, gritos, abrazos de gol de nuestro lado y desazón, incredulidad y algo de bronca del otro. La historia del deporte en esa plaza inglesa.
Un par de minutos más de juego y luego de que el capitán tirara la pelota a la frondosa oscuridad del parque, de común acuerdo, se dio por terminado el encuentro con una gran victoria nuestra por 1 a 0.
Y así fue que, en el país de los inventores de todos los deportes modernos, en la ciudad en donde se encuentra sepultado Ricardo III; la ciudad con pasado Romano, Vikingo, Danés y Sajón. Seis argentinos inconscientes, ganaron un partido de fútbol que estaba perdido antes de empezar.
La noche terminó en un típico pub inglés tomando cerveza, y relatando una y otra vez con una gran sonrisa, la experiencia que vivimos.
No hay registro fílmico o imágenes del encuentro. Justo en esta época en donde lo que no está filmado o fotografiado no existe, lo único que nos queda es la memoria.
Habrá sido cierto???
Hasta la próxima.

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